Cuando hablamos de colágeno, es común visualizarlo como el “pegamento” que sostiene nuestro organismo. Sin embargo, su impacto en nuestra calidad de vida es bastante más importante: es, en esencia, uno de los pilares de nuestra longevidad.
Comprender qué tipos existen y, sobre todo, cuál es su biodisponibilidad, constituye la base para lograr un bienestar que seamos capaces de notar día a día.
¿Cómo funciona el colágeno?
Como ya sabes, el colágeno es la proteína más abundante del cuerpo. Funciona como un soporte para los tejidos conectivos, manteniéndolos unidos y proporcionándoles firmeza y elasticidad.
Es un componente clave para la salud ósea, para la buena conservación de las articulaciones y es también un importante agente antienvejecimiento. El colágeno es gran medida el responsable de que la piel se mantenga tersa y luminosa.
Sin embargo, la producción de colágeno decae a partir de los 25 años. En este momento, la cantidad que se genera de manera natural va disminuyendo con el tiempo a razón de aproximadamente un 1% anual(*1).
Por esto último, es muy importante empezar a aportar a nuestro cuerpo ese colágeno que vamos perdiendo a través de la suplementación, como la fórmula de CÓLAGENO + ÁCIDO HIALURÓNICO de Khobo Labs.
¿Cuántos tipos de colágenos existen?
Ante todo hay que entender que el colágeno no es un único compuesto. Se trata de una familia de 28 tipos distintos de moléculas(*2), cada una con funciones concretas y localizadas en una parte específica del cuerpo.
Los tipos I, II y III, son los más abundantes y también los que tienen una incidencia más directa en nuestra salud general:
Tipo I
Es el 90% del colágeno que produce nuestro cuerpo. Se encuentra principalmente en los huesos, en los tendones y en la piel, aunque también está presente en los dientes. La misión de este colágeno es dar soporte estructural y aportar firmeza y resistencia frente a fuerzas de tracción.
Es decir, te será más fácil coger peso, morder con más potencia o facilitar movimientos más exigentes a la hora de realizar ejercicios.
Además, el tipo I es el colágeno más utilizado en cosmética por sus propiedades antienvejecimiento. Sobre todo cuando se combinan con la hidratación que proporciona el ácido hialurónico.
Tipo II
En el caso del tipo II hablamos del colágeno presente en los cartílagos. Este es el tejido del que están compuestas mayoritariamente las articulaciones, por lo que cumple un papel esencial para asegurar su flexibilidad.
Podemos pensar en el colágeno tipo II como la amortiguación natural del cuerpo. Ayuda a reducir el riesgo de fracturas y también a prevenir el dolor derivado de problemas articulares(*3), mejorando notablemente la movilidad sobre todo en personas mayores.
Tipo III
Aunque este tipo de colágeno suele combinarse con el tipo I para mejorar la elasticidad y la salud de la piel, su principal tarea es reforzar la estructura de los tejidos blandos, como es el caso del corazón o de los vasos sanguíneos.
Además, cuenta con propiedad regenerativa que es fundamental para la cicatrización y la adecuada curación de las heridas.
¿Qué colágeno es el ideal para ti?
El colágeno hidrolizado es el que nuestro organismo aprovecha mejor. De manera natural, el cuerpo no puede absorber adecuadamente el colágeno, así que es necesario dividirlo en moléculas más pequeñas.
La hidrolización transforma el colágeno en péptidos, que son cadenas cortas de aminoácidos, mucho más fáciles de sintetizar. Por tanto, este tipo de colágeno cuenta con una mayor biodisponibilidad y además puede asociarse fácilmente con otros compuestos que potencian sus efectos.
Por lo tanto, teniendo en cuenta esto, el colágeno hidrolizado es el mejor para recuperar la salud de tu piel, huesos y músculos.
De hecho, cuenta con otros beneficios naturales que mejorarán tu calidad de vida:
- Fortaleza los folículos capilares
- Contribuye a mejorar la salud digestiva
- Reduce la inflamación de las articulaciones
- Mejora la circulación sanguínea
- Aporta elasticidad y luminosidad a la piel
- Incrementa la densidad dental
- Efecto antienvejecimiento
- Fortalece las uñas
- Mejora la capacidad de cicatrización
- Reduce el riesgo de hipertensión
- Puede prevenir el Acné
Y lo mejor de todo es que los suplementos de colágeno no tienen prácticamente efectos secundarios.
Aunque siempre sea recomendable consultar con tu especialista antes de empezar a tomarlos de manera regular, puedes tener la tranquilidad de que no te supondrán ningún problema, tengas la edad que tengas.
COLÁGENO + ÁCIDO HIALURÓNICO de Kobho Labs
Ahora que ya sabes cuál es el mejor tipo de colágeno para ti, te presentamos la fórmula optimizada de Kobho Labs.
Este tratamiento está elaborado con colágeno hidrolizado VERISOL® de tipo I y tipo III, combinado con ácido hialurónico y otros principios activos como la coenzima Q10, la vitamina A, la vitamina C, la vitamina B7 y el zinc.
Todo lo que necesita tu organismo para sentirse bien en un vial. Tiene suministro para 20 días pensados para tomarse por la mañana cada día. No olvides que sólo conseguirás resultados si mantienes una regularidad.
De hecho, en un mes de tratamiento comprobarás cómo mejora la elasticidad de tu piel hasta en un 15%. Y, a largo plazo, combate de manera eficaz el daño producido por la oxidación.
Esta fórmula propia de fabricación española cuenta con certificación IFS y no tiene ni colorantes alimentarios, ni alérgenos, ni OMG.
FUENTES
- (*1)Comparative Analysis of Collagen Supplementation Forms and Their Effects on Multiple Health Parameters
- (*2)Colágenas Recombinantes para Andamios de Ingeniería de Tejidos
- (*3)Revisión de los efectos beneficiosos de la ingesta de colágeno hidrolizado sobre la salud osteoarticular y el envejecimiento dérmico

Escrito por
Clara Aguado
Nutricionista Clínica Integrativa, dirige su propio equipo de nutrición integrativa en la clínica IQtra Medicina Avanzada de Madrid y miembro del comité científico de Kobho Labs.