Vitamina D3 y K2 en mujeres. ¿Para qué sirve?

Publicado por Clara Aguado en

La combinación de vitamina D3 y vitamina K2 constituye una de las sinergias nutricionales mejor documentadas en el ámbito de la salud femenina. Sus efectos, sin embargo, trascienden el cuidado óseo con el que habitualmente se las asocia, abarcando desde la salud cardiovascular hasta el equilibrio hormonal y el bienestar emocional.

¿Qué es la vitamina D3?

La vitamina D3, cuyo nombre técnico es colecalciferol, es la forma de vitamina D que el organismo sintetiza de manera natural a través de la exposición cutánea a la radiación ultravioleta de tipo B (UVB). También puede obtenerse a través de determinados alimentos de origen animal, como los huevos, el pescado azul o el aceite de hígado de bacalao.

Tras ser metabolizada en el hígado y el riñón, la vitamina D3 adquiere su forma biológicamente activa: el calcitriol. Esta molécula actúa como una hormona esteroide que regula la absorción intestinal de calcio y fósforo, asegurando su correcta biodisponibilidad para los distintos tejidos del organismo.

¿Qué es la vitamina K2?

La vitamina K2 pertenece al grupo de las vitaminas K y es producida principalmente por bacterias intestinales, aunque su aporte dietético proviene sobre todo de alimentos fermentados como el queso, el natto (soja fermentada de origen japonés) o el chucrut.

Su función principal es la regulación del metabolismo del calcio. Para ello, activa la síntesis de osteocalcina (*1), una proteína que dirige el depósito de calcio hacia la matriz ósea e impide su acumulación en tejidos blandos, como las paredes arteriales.

La sinergia entre vitamina D3 y vitamina K2.

El funcionamiento de ambas vitaminas está muy conectado. La vitamina D3 facilita la absorción intestinal del calcio, pero por sí sola no es capaz de garantizar que este mineral se deposite en los tejidos adecuados.

Es aquí donde interviene la vitamina K2: a través de la activación de la osteocalcina, asegura que el calcio absorbido se integre en la estructura ósea en lugar de quedar circulante o depositarse en arterias y otros tejidos blandos.

Cuando el organismo no dispone de calcio suficiente para mantener sus funciones esenciales, recurre a extraerlo directamente de los huesos (proceso conocido como resorción ósea), uno de los principales mecanismos implicados en la pérdida de densidad ósea y, en consecuencia, en el desarrollo de osteoporosis.

La acción conjunta de vitamina D3 y K2, como la que podrás encontrar en Kobho Labs, contribuye a interrumpir este ciclo. De este modo, aseguramos una correcta absorción y una adecuada distribución del calcio en el organismo.

Beneficios específicos para la mujer

El déficit de vitamina D está catalogado como un problema de salud pública a escala mundial (*2). Garantizar un aporte adecuado de vitamina D3 en combinación con vitamina K2 resulta especialmente relevante en etapas próximas a la menopausia, cuando los cambios hormonales y metabólicos incrementan la vulnerabilidad frente a diversas patologías.
Los principales beneficios asociados a un aporte suficiente de ambas vitaminas incluyen:

  • Salud ósea y protección frente a la osteoporosis: mejoran la absorción del calcio y su fijación en la matriz ósea, contribuyendo a frenar la pérdida de densidad mineral ósea.
  • Salud cardiovascular: contribuyen a regular la presión arterial, modular los niveles de colesterol y prevenir la calcificación arterial.
  •  Salud cutánea: protegen las fibras de elastina frente a la degradación, favoreciendo la firmeza y la elasticidad de la piel.
  • Equilibrio hormonal: mejoran la sensibilidad a la insulina, reducen el riesgo de preeclampsia y pueden atenuar el dolor menstrual.
  • Función inmunológica: presentan propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, y modulan tanto la respuesta inmunitaria innata como la adaptativa.
  • Salud mental y bienestar emocional: influyen en la síntesis de serotonina y dopamina, contribuyendo a la regulación del estado de ánimo y a la prevención de enfermedades neurodegenerativas.


¿Por qué las mujeres suelen tener déficit de D3 y K2?

La capacidad de síntesis cutánea de vitamina D disminuye de forma progresiva con la edad, un fenómeno especialmente pronunciado en mujeres a partir de los 40 años. En esta etapa, el organismo experimenta cambios hormonales y metabólicos significativos, entre los que destaca la reducción progresiva de los niveles de estrógenos. Esta disminución está directamente relacionada con un aumento de la actividad osteoclástica, es decir, de las células implicadas en la resorción ósea, y con una menor eficiencia en la absorción intestinal del calcio, lo que se traduce en un debilitamiento progresivo de la estructura ósea.

Paralelamente, una ingesta insuficiente de vitamina K2 puede propiciar que el calcio circulante se deposite en las paredes arteriales, con el consiguiente riesgo cardiovascular a largo plazo. A estos factores se suman otros condicionantes frecuentes en esta etapa vital: sedentarismo, escasa exposición solar, y estados de fatiga o estrés crónico, que pueden agravar el déficit y acelerar el proceso de envejecimiento biológico.


¿Por qué elegir la fórmula Vitamina D3 + K2 de Kobho Labs?

Según los datos disponibles en la literatura científica (*1), entre un 10 % y un 20 % de la vitamina D3 se obtiene a través de la alimentación, una vía que adquiere mayor importancia a medida que la síntesis cutánea disminuye con la edad.

La fórmula de Kobho Labs incorpora naringina, un flavonoide que potencia los efectos de la vitamina D3 y contribuye a preservar la densidad ósea, así como zinc y magnesio, micronutrientes que refuerzan la acción de ambas vitaminas sobre el sistema inmunitario.

La vitamina K2 se presenta en su forma MK-7, la de mayor biodisponibilidad entre las formas disponibles, lo que permite una mayor eficiencia de absorción y una mayor duración de sus efectos.

 

FUENTES

 

 

Autor

Escrito por

Clara Aguado

Farmacéutica, nutricionista y Product Manager de Kobho Labs.

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