Mejores suplementos para mujeres de 40 años: ¿cómo mantener la energía y la masa muscular?

Publicado por ALBA PEDRAZA en

A partir de los 40 años, el cuerpo de la mujer empieza a transitar la perimenopausia, una etapa en la que los niveles de estrógeno comienzan a fluctuar de forma progresiva. Este descenso hormonal no se limita a los sofocos o los cambios de ánimo: afecta también a la masa muscular, la densidad ósea, el metabolismo energético y la salud cardiovascular. Por eso, cada vez son más las mujeres que buscan en la suplementación un apoyo real para sostener su energía, su fuerza y su bienestar durante esta etapa.

¿Cuáles son los mejores suplementos para una mujer con 40 años?

No todos los nutrientes tienen el mismo peso en esta etapa. Estos son los que cuentan con mayor respaldo científico:

Magnesio

Interviene en más de 300 reacciones bioquímicas del organismo, incluyendo la producción de energía celular y la regulación del sistema nervioso. A partir de los 40, su absorción intestinal tiende a disminuir (*1) , mientras que el estrés y los cambios hormonales aumentan su consumo. Un aporte adecuado ayuda a reducir la fatiga y contribuye al funcionamiento muscular y nervioso normal.

Omega-3 (EPA y DHA)

La disminución de los niveles de estrógenos hace que se pierda parte de la protección natural del sistema cardiovascular (*2). Durante la menopausia, se ha observado que los ácidos grasos omega-3 ayudan a que las plaquetas sean menos propensas a formar coágulos, un proceso relacionado con el riesgo cardiovascular. Además, el omega-3 ayuda a mantener una respuesta inflamatoria equilibrada en el organismo.

Creatina monohidrato

Ya no se asocia solo al rendimiento deportivo. En la menopausia, la combinación de creatina y entrenamiento de fuerza ayuda a preservar la masa muscular, mejorar la capacidad para caminar y favorecer la salud ósea (*3). Esto la convierte en un aliado directo frente a la sarcopenia, la pérdida progresiva de fuerza y masa muscular que se acelera con la caída del estrógeno. 

Vitamina D3 

La vitamina D3 mejora la absorción intestinal de calcio, mientras que la K2 dirige ese calcio hacia el hueso y evita que se deposite en tejidos blandos. La combinación de vitamina D3 y vitamina K2 ha demostrado ser más eficaz para mejorar la salud ósea que la vitamina D3 por sí sola(*4). Es especialmente relevante a partir de los 40, cuando la pérdida de densidad ósea empieza a acelerarse. 

Antioxidantes

Ambos son polifenoles con acción antioxidante que ayudan a contrarrestar el estrés oxidativo, más elevado en mujeres posmenopáusicas que en mujeres en edad reproductiva. Estos compuestos podrían contribuir a reducir la inflamación de bajo grado y a frenar la formación de nuevas células grasas, mecanismos implicados en el aumento de grasa visceral durante la menopausia(*5).

Proteína

La masa muscular no se mantiene solo con entrenamiento: también requiere un aporte suficiente de proteínas para estimular la síntesis de proteína muscular, un proceso que pierde eficacia con la edad. En mujeres mayores, combinar proteína de suero (whey) con entrenamiento de fuerza favorece un mayor aumento de la masa muscular y la fuerza que tomar el suplemento de forma aislada(*6)

¿Cuál recomendamos en Kobho Labs?

  • TRIMAGNESIUM: una fórmula avanzada para el bienestar general. Ayuda reducir la fatiga y el estrés apoyando el sistema nervioso.
  • Omega-3: en forma de triglicéridos, formulado para apoyar el equilibrio inflamatorio y el mantenimiento de triglicéridos normales.
  • Creatina +: con creatina monohidrato de alta pureza para sostener la masa muscular y el rendimiento físico y mental.
  • Vitamina D3 + K2: con aporte adicional de magnesio para favorecer la fijación del calcio y el funcionamiento del sistema inmunitario.
  • Trans-Resveratrol + Quercetina: orientado a favorecer la oxidación de grasa y la eficiencia metabólica celular.
  • Proteína Whey Aislada: (>90% proteína), de alta digestibilidad, para cuidar la masa muscular.


¿Por qué una mujer debe tomar suplementos a partir de los 40?

La perimenopausia no es un momento puntual, sino una etapa que puede durar varios años. Durante este proceso, la disminución de los estrógenos favorece la pérdida de masa muscular y ósea, aumenta el riesgo cardiovascular y la acumulación de grasa visceral, además de promover un estado de inflamación de bajo grado.

En esta etapa, las necesidades nutricionales cambian. Aunque no sustituye una alimentación equilibrada ni un estilo de vida saludable, la suplementación puede ayudar a cubrir esas necesidades y acompañar al organismo durante este momento vital.


Fuentes

 


Autor

Escrito por

Alba Pedraza

Farmacéutica, nutricionista y Health Manager de Kobho Labs.

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